Una isla al margen del futuro
Mar09

Una isla al margen del futuro

León no forma parte de redes de ‘ciudades inteligentes’ creadas para compartir ideas y proyectos innovadores No figura en ninguna de las redes creadas por las ciudades que aspiran a estar en el club de las ‘smartcitis’, la gran apuesta de futuro de los municipios, la mejor vía para conectar con los ciudadanos 3.0 y centralizar sus servicios en las redes. León está en una isla pese a que tiene la sede del Instituto Nacional de Ciberseguridad (Incibe) y genera más de un tercio de toda la actividad TIC de la comunidad. A la ciudad acaba de llegar ahora el sistema para pagar los aparcamientos de la ORA a través del teléfono móvil y existe una red wifi en el centro financiada por los comerciantes. Poco más. Ni forma parta de la plataforma para promover la innovación y el desarrollo, en la que está Valladolid, Oviedo, Vitoria, Madrid y Logroño, ni de la Red Innpulso, en la que han entrado Ávila y Palencia. Sin el impulso municipal, corre el riesgo de quedar relegada de la carrera que ha colocado en los primeros puestos europeos a Valladolid, la primera ciudad española que lidera uno de los proyectos Faro, un programa de iniciativas emprendidas por las ‘ciudades inteligentes’ de Europa cuya finalidad es colocar a 30 urbes como referente en la innovación mundial. Ávila y Palencia se han sumado a la Red Innpulso con otras trece ciudades que han obtenido ese reconocimiento en la última convocatoria. Son en total 56 municipios que tienen entre 20.000 y 100.000 habitantes y que apuestan por proyectos de innovación para lograr una proyección internacional además de una línea preferente de inversiones a través del Ministerio de Economía. Han entrado, además de las dos capitales castellanas, Oviedo, Santiago de Compostela, Alzira, Molina de Segura, Ontinyent, Riveira, Sant Feliú de Llobregat, San Cristóbal de la Laguna, Alcalá de Henares, Logroño, Mataró, Pamplona y Sabadell. La entrada en la red de ciudades inteligentes supone un refrendo a políticas municipales que apuestan por la innovación. Es la llamada ‘economía naranja’, vinculada a las nuevas tecnologías, la innovación y la creatividad y que crea más valor agregado. Especialmente si se tiene en cuenta que estas ciudades participan de la filosofía colaborativa y comparten ideas, experiencias y proyectos. Inversión y ahorro. Estas redes buscan contenidos reales y beneficios tangibles, para la ciudad y para sus habitantes. Y favorecen la creación de empleo al apoyar las condiciones más favorables para que emprendedores y empresarios creen riqueza y puestos de trabajo. Algunos ayuntamientos han dispuesto iniciativas fiscales además de agilidad en la tramitación administrativa para abrir empresas tecnológicas. Sus alcaldes apuestan por el...

Leer más
Oídos para ver
Mar09

Oídos para ver

Investigadores europeos desarrollan un sistema con sonidos en 3D que permite a las personas invidentes ‘ver’ en la ciudad A partir de ahora las personas invidentes o con problemas de visión reducida dispondrán de un valioso asistente tecnológico para desplazarse de forma autónoma y segura. Un sistema que los guía mediante una serie de sonidos que perciben como si sonaran a su alrededor y que, según sus creadores, «es muy sencillo de utilizar» y puede complementarse con el clásico bastón y el perro guía. Se trata de un GPS o sistema de posicionamiento geográfico, que también pueden utilizar personas que trabajen en condiciones de baja visibilidad o en tareas de emergencia, fruto del proyecto europeo Argus (/www.projectargus.eu), liderado por Vicomtech-IK4, y en el que participan empresas de Alemania, Austria, Reino Unido y España. «El sistema ayuda a recrear mentalmente y con mucha precisión el camino que debe realizar la persona que lo utiliza», señalan desde Vicomtech-IK4 (www.vicomtech.org), en San Sebastián (norte de España). El GPS va guiando al usuario para que llegue al destino determinado por medio de unos breves sonidos «en tres dimensiones» o sonidos 3D, como el chasquido de dedos, campanitas, notas musicales y otros similares, que se van repitiendo periódicamente a lo largo del camino. Estos sonidos pueden ser generados desde cualquier dispositivo móvil, como un smartphone que lleve el propio usuario y permiten a la persona conocer en todo momento la dirección que debe seguir para llegar a su destino. El usuario utiliza unos auriculares de última generación que le permiten seguir escuchando los sonidos ambientales, sin aislarle del entorno, y su móvil inteligente reproduce las señales predeterminadas dándole la sensación de que provienen de un punto concreto del espacio. El invento es válido para realizar rutas predefinidas en áreas urbanas, rurales o incluso en el campo y aporta una plataforma web comunitaria desde la que es posible planificar las rutas, así como compartirlas y marcando los puntos de interés y ofreciendo comentarios a través de la redes sociales en linea. La tecnología Argus ha sido probada por invidentes en un recorrido urbano de 500 metros, desplazándose de forma autónoma a lo largo de la calle y cruzando por los pasos de cebra, en un entorno desconocido y con total seguridad. «Este sistema ya está disponible y se puede descargar la app del Argus para la plataforma Android desde Google Play, de forma gratuita y durante un tiempo de prueba, mientras se trabaja en la versión IOS para el iPhone», adelantan desde Vicomtech-IK4. «El sistema puede ser utilizado en todo tipo de terrenos, pero para que la navegación sea exitosa la ruta debe realizarse por...

Leer más
Aprender, ayudar, enseñar
Mar09

Aprender, ayudar, enseñar

Silvia Díaz Marcos. Psicopedagoga y profesora bilingüe, está en Dublín perfeccionando inglés Nunca se conformó con un 5. Siempre de 9 para arriba. Desde pequeña. Recuerda con nitidez su época de estudiante: «Siempre quería saber más, investigar, estudiaba muchísimas horas». Así se ha hecho con un brillante curriculum que, de momento, no le ha servido para encontrar trabajo. Así que está en Dublín, perfeccionando inglés y soñando con regresar alguna vez a su país con trabajo y sueldo dignos. En Educación, que es lo que estudió. Ese es el objetivo vital de Silvia Díaz Marcos. Le apasiona dar clases. Lo tiene claro desde siempre. «Quería enseñar, quería educar, quería mostrarles conocimientos, quería que se desarrollaran en todos los niveles y sobre todo quería prepararlos para afrontar sus vidas. Por esa razón decidí estudiar Educación Infantil, porque los niños y las niñas te pueden enseñar muchas más cosas de las que crees que sabes y porque me encanta sus caras y su asombro cuando les cuentas algo que ellos no saben, me encantan su preguntas, su alegría, su manera de descubrir el mundo. Cuando acabé Educación Infantil no estaba segura de qué quería hacer pero mi decisión fue acertada o eso creo a día de hoy. Me decidí a estudiar Psicopedagogía y aunque al principio no estaba segura de si sería capaz de trabajar como psicopedagoga, hoy estoy orgullosa de serlo y de saber que voy a poder ser un apoyo, alguien importante para todos aquellos a los que pueda ayudar a nivel profesional», cuenta. Ha unido su pasión por la educación con su gran afición: la tecnología y la innovación. Así fue como se lanzó a su trabajo fin de Máster con textos multimodales en las aulas. «A veces nos olvidamos de que existe mundo más allá de los libros de texto. Quiero que mis alumnos y alumnas trabajen con varios modos de comunicación, usar muchas herramientas para transmitir los conocimiento. Usar el color, letras diferentes, usar la tecnología, imágenes acompañadas de textos para que ellos mismos perciban lo que les quiero comunicar…», explica Silvia Díaz Marcos. Tiene argumentos. «Creo que es necesario adaptar la educación a nuestra época actual, por eso me decidí a hacer ese trabajo. Hay que usar en las clases algo más que un libro de texto, debemos dar la oportunidad de que los alumnos se comuniquen y se relacionen entre sí, debemos proporcionales métodos y herramientas que no sean escritas, debemos animarles a leer y a que escriban», desgrana. Está acostumbrada a tomar decisiones. En Segundo de la ESO pidió a sus padres dejar Puente Almuhey, donde nació, y venir a estudiar a León....

Leer más