Una enseñanza de premio
Feb28

Una enseñanza de premio

El Departamento de Dirección y Economía de Empresa de la ULE innova al conectar a los alumnos con problemas reales de la sociedad PILAR INFIESTA | Redacción ¿Qué tienen que ver un universitario de Ingeniería Eléctrica o Industrial, con otro de Finanzas, Administración y Dirección de Empresas o Comercio Internacional? Aparentemente poco, pero todos ellos aprendieron a colaborar juntos y a nutrirse de las asignaturas dispares de esos grados para ayudar a 13 desempleados de San Andrés del Rabanedo y a otros 13 de Villaquilambre a plasmar un plan de empresa de éxito, que les aportara un futuro laboral. La artífice de esas conexiones fue la profesora del departamento de Dirección y Economía de la Empresa, Almudena Martínez Campillo, quien, junto a otros cuatro compañeros (Pilar Sierra Fernández, Yolanda Fernández Santos, Constantino García Ramos y Luis Miguel Zapico Aldeano), pusieron en marcha el sistema Service-Learning el año pasado para combinar la mejora de la calidad docente y el éxito académico de los estudiantes con el compromiso social de la Universidad. Pusieron así la innovación docente universitaria al servicio del emprendimiento en la comunidad local, aplicando el método de Aprendizaje-Servicio en cinco titulaciones (cuatro grados y un master universitario) de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales y de la Escuela de Ingenierías de la Universidad de León. La idea logró el premio Consejo Social a la Innovación en la Enseñanza 2016, de la Universidad leonesa. Según explica Martínez, «en tiempos de crisis como los actuales, cuando una gran parte de la ciudadanía se encuentra sin empleo y, lo que es peor, sin posibilidades de optar a él, una posible alternativa para afrontar esta situación es la creación de una empresa propia, que, además de generar puestos, contribuye al desarrollo económico y social de las zonas donde se implante». Una vez que el emprendedor tiene la idea de negocio, aunque ésta sea innovadora y con posibilidades de éxito, dar el paso hacia el autoempleo «no es sencillo», matiza. Surgen problemas para acceder a recursos humanos, técnicos y, sobre todo, financieros para la puesta en marcha de la nueva empresa. «Ante este escenario, un aspecto clave es que el potencial empresario sea capaz de demostrar la viabilidad de su iniciativa a través de un plan de empresa, imprescindible para organizar la idea de negocio y simular su viabilidad en el mercado», indica. Su elaboración suele entrañar dificultades para una gran parte de los emprendedores «por falta de formación, experiencia o, incluso, asesoramiento al respecto». Una vez constatada la necesidad, la propuesta de Aprendizaje-Servicio consistió en prestar un servicio gratuito de apoyo a las personas interesadas en emprender un negocio. Para ello los alumnos...

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Un avión con sello leonés
Feb21

Un avión con sello leonés

El mundo de la aeronáutica no sólo es para viajeros. El A400M de Airbús es ya la vanguardia en el transporte militar. David Menéndez, un ingeniero leonés, está en el equipo directivo. A400M AGE Manager significa ser el responsable del personal de Airbús que se encarga tanto del desarrollo como del servicio de todos los equipos necesarios para llevar a cabo el mantenimiento del nuevo avión de transporte militar del gigante de la aeronática. Propulsado por cuatro motores turbohélice, está diseñado para largo alcance y para ser también un avión cisterna para todos los países adheridos al programa. En principio, ocho, con un encargo inicial de 194 aparatos. Un leonés, David Menéndez, está al frente de 875 equipos identificados para realizar dichas labores. Ingeniero aeronáutico de profesión, tiene también la responsabilidad de estudiar las bases aéras a las que van dirigidos y definir lo que hace falta para poder hacer allí el mantenimiento de una manera eficiente. Además, cada base en la que hay un A400M tiene una persona de su equipo. David Menéndez lleva en Airbus desde 2011. Empezó en Toulouse, con una beca «promesa» otorgada por la compañía aeronáutica y la universidad francesa, a través del Institut Supérieur de l’Àéronautique et de l’Espace. Allí, en tierras del sur galo, se formó y ahora ha pasado a España, primero a Madrid y desde este mes de febrero a Sevilla, «ya que todos los responsables del programa A400M tienen que estar allí a partir del 2017», explica David Menéndez a este periódico, aunque en realidad su vida está dividida entre Madrid, Sevilla, Toulouse y Manching, en Alemania. «El A400M es un avión de transporte y táctico, dedicado tanto al transporte de tropas, maquinaria, abastecimiento en vuelo a otras aeronaves, así como a misiones humanitarias. Hoy en día, el A400M no tiene un rival directo en el mercado. Es un avión muy completo, con el que los clientes están muy contentos», detalla este joven leonés sobre el proyecto en el que es uno de los protagonistas. David se muestra convencido de que en poco tiempo más países serán conscientes del potencial del A400M, y estarán interesados en su adquisición. Sin embargo, no puede dar más datos por secreto profesional y la confidencialidad que se les impone a directivos como él. Su historia es como la de tantos jóvenes. Estudió en la Universidad de León. Tras lograr el título de ingeniero técnico aeronáutico, en el último curso académico estuvo de Erasmus en el Institut Supérieur de l’Àéronautique et de l’Espace, donde le ofrecieron continuar con una beca. Allí obtuvo el título de ingeniero superior. «En 2011, comencé a trabajar en Airbus...

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Nuevos ‘patrones’ para el juego
Feb14

Nuevos ‘patrones’ para el juego

Los analistas tácticos son ya una pieza imprescindible en los equipos deportivos para mejorar el rendimiento. INEF los forma Los aficionados al baloncesto saben que hasta hace tres años Stephen Curry era prácticamente un desconocido. ¿Qué cambio para que este jugador estadounidense dejara con la boca abierta a los protagonistas de la NBA con sus triples de hasta 20 metros? Al parecer, fue obra de un analista táctico, que le hizo entrenar los tiros desde fuera del área, porque le costaba más adentrarse debajo del aro. El resultado: hasta 37 puntos por partido al explotar un talento natural que aún no había salido a la superficie. Los analistas, esos desmenuzadores de los partidos, de las jugadas individuales y colectivas, del equipo propio y de los rivales, se han convertido en piezas imprescindibles para mejorar el rendimiento deportivo. Analizan todo, hasta el más mínimo detalle, porque un despiste o una insignificancia, hace perder o ganar un partido. Su criterio, cada vez más valorado, se apoya en el desglose de las grabaciones desde varios ángulos de los partidos y de la secuencia de encuentros disputados incluso de la última década, para extraer los patrones de juego y mejorar aplicando las conclusiones en los entrenamientos. En la facultad de Ciencias de la Actividad Física y el Deporte de León (Inef), tres pioneros (Alejandro Vaquera, Juan Carlos Morante y Vicente García), han creado la Unidad de Análisis del Rendimiento Táctico, focalizado en deportes de equipo. Armados de softwares, ordenadores, tablets y punteros han puesto en marcha un master en Entrenamiento y Rendimiento Deportivo que forma a estos nuevos profesionales y que se ha convertido en el de mayor aceptación de la Universidad leonesa, con el 100% de las 30 plazas cubiertas y el doble de solicitudes. Según explican, «lo que antes se hacía con papel y bolígrafo, ahora se realiza con mayor precisión gracias a programas de ordenador y grabaciones multicámara». Los analistas han cobrado tanto protagonismo que tenistas, equipos de fútbol o baloncesto de alto nivel han incorporado más de uno a sus cuadros técnicos, junto al director, el asistente y el preparador físico. «Buscan los puntos fuertes y débiles de un jugador para ver su evolución. El objetivo es identificarlos para poder trabajar más unos aspectos que otros en los entrenamientos. Por ejemplo, si se observa que el jugador se va un 70% de las ocasiones a la derecha y el 30% a la izquierda, habrá que trabajar el equilibrio de bandas para que no sea tan previsible para sus rivales», indica Morante, profesor de Nuevas Tecnologías aplicadas al Deporte con 30 años de experiencia. ¿Pero qué descubre el analista? Entre...

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Cómo manifestarse sin gritar
Feb07

Cómo manifestarse sin gritar

Es una especie de red social, pero muy alejada de lo convencional. Surge de la necesidad de seleccionar entre todas las voces lo que realmente interesa. Permite medir, pero también opinar. Y selecccionar a quién queremos preguntar. Iyouwe pregunta, los demás responden. MARÍA J. MUÑIZ | León ■ «Nos interesa lo que se opina, no quién opina. Y no todas las preguntas tienen que ir dirigidas a todo el mundo, a veces nos interesa conocer lo que piensa un determinado sector de la sociedad. O queremos opinar, pero sólo de aquello que nos interese, sin que nos abrumen con cuestiones en las que no queremos participar». Todos esos filtros pasan, de una manera sencilla, las preguntas que se plantean en Iyouwe, una aplicación desarrollada por tres socios en León y que acaba de ponerse en marcha hace pocos días. El objetivo es crecer, en volumen y en países donde operar; pero sobre todo que la gente con curiosidad, dudas u opiniones pueda manifestarse libremente. Desde el anonimato. Con rapidez y la inmediatez de las cuestiones que ocupan o preocupan. José Manuel Rey, arquitecto de profesión, es el director del proyecto, que ha desarrollado Adrián Campazas. «La idea surgió hace tres o cuatro años, aunque llevamos desde febrero del año pasado desarrollándo la aplicación», señala Rey. La filosofía del proyecto es aparentemente sencilla. «Surge de la necesidad de que las personas puedan expresar su opinión, y lo hagan libremente, sin tener que manifestarse o salir a la calle. Hace unos años se vivió un momento convulso, había muchas manifestaciones en Madrid. Pero ¿qué pasa con los que querían expresarse pero no estaban allí? ¿O con los que estaban, pero no sentían la necesidad de salir a la calle y ponerse a gritar?». Una reflexión que dio origen a Iyouwe (yo, tú, nosotros, en inglés). «Dar la oportunidad a todo el mundo para decir lo que sentía que debía decir». O, más allá, plantear preguntas para su toma de decisiones. «Ahí estaban las nuevas tecnologías, así que nos pusimos manos a la obra con la herramienta. Que en realidad es mucho más versátil que todo eso». Rey explica que Iyouwe tiene «una estructura de red social, pero no convencional. Es una aplicación anónima en la que se propone rellenar un perfil. «No se trata de conocer al participante, sino de que quienes plantean las cuestiones puedan seleccionar a quién se las están planteando. Por ejemplo, no tiene sentido preguntar una duda de padre a quien no tiene hijos; puede desearse la opinión de mujeres que viven en el mundo rural; pedir o rechazar comentarios,… Se trata de tener una opinión que podamos...

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