Sonte Film, ver o no ver

MARÍA J. MUÑIZ | León

La aparente sencillez del invento no deja indiferente a nadie cuando comprueba sus resultados. Una lámina adhesiva y un pequeño dispositivo mantienen la ventana o el cristal de separación de ambientes con su transparencia original. Sin embargo, a una orden desde una aplicación del móvil, el vidrio se vuelve opaco inmediatamente. Otro toque y vuelve a ser transparente.

Es el resultado de la investigación de un grupo de jóvenes innovadores norteamericanos, que han buscado a través del crowdfunding inversores en todo el mundo para desarrollar comercialmente su producto. Una de las empresas que ha participado en esta financiación es la leonesa Levidrio, que ahora oferta el descubrimiento a sus clientes.

María Martín, responsable de Levidrio, explica que se enteraron del proyecto «a través de la campaña de crowdfunding en Kickstarter. «Se trata de campañas en la que alguien que tiene un proyecto o un producto presenta su propuesta en la web de Kickstarter, que tiene una exigencias para garantizar la seguridad a los posibles inversores. El proceso establece que se fije un mínimo objetivo de fondos a recaudar, y una fecha límite para haberlos conseguido».

Este popular sistema de búsqueda de financiación supone aceptar que si no se consiguen los fondos en el plazo fijado la iniciativa se rechaza («lo que se conoce como provision point mechanism»); pero si consiguen suficiente apoyo el dinero prometido por los donantes se recopila a través de Amazon Payments.

«El proyecto nos interesó desde el principio, y decidimos participar en su financiación. Al cabo de unos meses, recibimos en Levidrio unas muestras de las láminas que vamos a empezar a comercializar», señala Martín.

El proyecto

Sonte Film es la primera aplicación digital que permite cambiar instantáneamente para transformar cristales transparentes en opacos. La herramienta es una aplicación libre para smartphones que permite a los usuarios convertir ventanas transparentes en opacas, de forma que los clientes pueden utilizar el sistema para controlar la privacidad de sus estancias. La opacidad digital es regulable y fácil de instalar, según explican a través de distintas plataformas los autores del invento. Entre ellos Bernard Kwan, cofundador del grupo de emprendedores.

Sonte Film puede instalarse también en diferentes colores, según el objetivo que persiga el cliente. Por ejemplo hay una línea vívida destinada a utilizarse con decoración, en varios colores; desde rojo a negro. Este último crea una pantalla que hace desaparecer totalmente la luz.

El producto utiliza una tecnología inteligente que permite al film que se instala en el cristal convertirse en transparente u opaca a través de una corriente eléctrica. Así la decisión de mostrar lo que ocurre u optar por la privacidad puede ajustarse a la demanda de los usuarios con la misma ventana.

Todo esto se consigue además con un sistema de instalación fácil y sencillo. Sólo hay que medir el cristal que quiere cubrirse y cortar a la medida el film Sonte, con unas tijeras, como un material plástico. La lámina se adhiere al cristal, y se instala un minúsculo clip en el que se encuentra el dispositivo. El sistema se conecta a la red.

Una vez instalado, sólo es necesario disponer de la correspondiente aplicacion en el dispositivo móvil, y apretar el botón para que el cristal pase de transparente a opaco; o se vuelva del color elegido. Incluso puede utilizarse como pantalla para ver películas y vídeos, o como soporte para disfrutar a lo grande con videojuegos.

El film puede cortarse a cualquier medida, y se aplica sobre cualquier superficie de cristal, desde ventanas de todas partes de la casa hasta baños, paredes de cristal, separadores de vidrio en oficinas y locales,...

Una de las ventajas de este sistema, en el que hacen hincapié los proveedores, es que puede instalarlo el propio usuario. Un sistema de pegado electrostático permite que simplemente con retirar la película que lo protege quede adherido al cristal, y entonces sólo es necesario instalar el clip para recibir las órdenes a través de la wifi. Se pueden instalar además varias tiras de Sonte y controlarlas al mismo tiempo. Sólo hace falta un transformador conectado a la luz para llevar a cabo el proceso.

Además, el film puede ser retirado sin dejar residuos. Se comercializa en un kit que incluye todo lo necesario para que funcione, y tarda menos de un segundo en realizar el cambio.

El film tiene un grosor de apenas cuatro milímetros, que sin embargo le permite absorver el 85% de los rayos UV.

Start up

Esta tecnología se ha desarrollado a través de una start up, un grupo de emprendedores que ha desarrollado la tecnología y el sistema de comercialización y logística de una forma prácticamente doméstica, para reducir al máximo los costes de producción.

Sonte se creó en California, pero forman parte de un «gran equipo que trabaja en San Francisco, Hong Kong y China», según ellos mismos explican. Su éxito les ha permitido trasladarse a una planta industrial de forma que han podido adquirir maquinaria y tamaño para desarrollar su descubrimiento a gran escala. De forma que sus prototipos han sido suficientemente testados.

Todo ello les permitió acometer la producción en gran escala, y expandirse buscando nuevos mercados. Para conseguirlo de forma rápida han buscado financiación a través del sistema de crowdfunding, lo que consiguieron a través de la comunidad Kickstarter.

Su eslogan era claro para buscar inversores: «Con tu ayuda puedes ser uno de los primeros en tener Sonte Film en tu casa o en tu oficina». Además de las ventajas en el precio, instaban a los potenciales inversores a tomar parte en «la gran revolución de la industria de las ventanas y las cortinas».

Sus propios riesgos

Los promotores de Sonte Film reconocían en su campaña para obtener financiación privada para lanzar el producto de forma masiva al mercado que los inversores debían conocer que muchos productos, incluso brillantes en su concepción, tienen problemas cuando se pasa de los prototipos a la fabricación en serie. Por eso los innovadores crearon cuidadosamente un equipo de proveedores «negociando durante meses», de forma que cada proceso fuera minuciosamente testado hasta encontrar el mejor resultado.

A partir de ese momento fueron buscando socios que asumieran su filosofía, para realizar cuanto antes su proyecto. Un objetivo para el que previamente pusieron el foco de su plan de expansión en su creciente capacidad de producir.

Es así como han conseguido introducir en el mercado un producto que ha conseguido la atención de buen número de inversores, entre ellos la empresa leonesa dedicada al mercado del vidrio; algo que de otra forma hubiera sido imposible de plantear para esta pequeña empresa. Que ahora ha creado ya su propia filial de I+D, Sonte Labs, en la que trabaja «en la próxima generación de tecnología de protección social digital».

Además, han desarrollado ya su propia aplicación para dispositivos iPhone, iPad o Android, de forma que «la película inteligente para crear la sombra digital puede controlarse desde cualquier lugar».

Una aplicación que se puede descargar de forma gratuita y que permite controlar el cambio de la transparencia a la opacidad apenas presionando un botón.

El éxito de la propuesta se basa no sólo en lo espectacular de sus resultados, que no requieren realizar ningún cambio en las ventanas o cristales existentes; sino también en la sencillez de acceso, instalación y manejo del dispostivo.
sonte

Author: Innova

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