Cerco al cáncer de mama
May09

Cerco al cáncer de mama

El cáncer de mama, y más en concreto el conocido como triple negativo, uno de los más letales, tiene una nueva esperanza de cura en la investigación puntera que lleva a cabo la leonesa Angelita Rebollo en París. Es una terapia dirigida  con excelentes resultados en ratones que se pondrá a prueba en mujeres a final de año los ensayos clínicos se iniciarán a final de 2017 en dos centros punteros en cáncer de la capital gala León cerca al cáncer de mama en París. La investigadora Angelita Rebollo, bióloga leonesa doctorada en la Universidad de León, está al frente del equipo de once de personas que ponen a prueba una nueva terapia dirigida contra el cáncer de mama en la Universidad Pierre et Marie Curie y el hospital Pitié Salpêtrière de la capital francesa. Angelita Rebollo quería saber por qué las células sanas se transforman en tumorales, pero al no encontrar respuestas decidió cambiar el rumbo de la investigación y dedicarse a investigar terapias para su cura. Llegó a París hace quince años y se puso al frente de un equipo con una larga trayectoria en el desarrollo de nuevos tratamientos contra el cáncer. Se embarcaron en un proyecto arriesgado. Trabajar con péptidos —una secuencia de aminoácidos, natural o sintética— para buscar nuevas terapias dirigidas cuando poco se sabía de ellos como tratamientos antitumorales. «Decidimos arriesgarnos y seguir adelante», comenta la doctora Rebollo. «Péptidos penetrantes y de interferencia como nuevas terapias antitumorales» es el título de la investigación que espera revolucionar las expectativas de curación de un cáncer de mama con altas tasas de mortalidad, el triple negativo. Son los nuevos tratamientos contra el cáncer que se dirigen de forma focalizada a las células tumorales, lo que supone un paso adelante frente a la quimioterapia, de la que también podrá ser una aliada. Se busca la curación sin dañar las células sanas de los pacientes. Los primeros trabajos de Angelita Rebollo y su equipo de investigadores en París se cetraron en mejorar los péptidos que están formados por dos componentes, uno que penetra y otro con actividad terapéutica. De esta manera, en el laboratorio universitario se centraron en el componente que realiza la función de penetrar, pues es el indicado para llegar a las células. «Este péptido penetrante llega a todas las células, en nuestro caso la especificidad viene dada por el otro componente del péptido», aclara. En una segunda etapa buscaron una interacción proteína/proteína implicada en la transformación tumoral, es decir, el método de curación. «Una vez elegido el blanco la etapa siguiente era identificar el sitio de interacción entre esas proteínas y asociarlo al péptido penetrante...

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