Combustible al mejor postor

MARÍA J. MUÑIZ | León

Pocos costes hay más importantes (cada vez más importantes) que la energía. Y pocos mercados tan volátiles, inestables y sensibles. Pero empresas, agricultores, comunidades y familias dependen en su gasto energético de las últimas crisis de Ucrania, otros conflictos internacionales, el pulso de las eléctricas y el Gobierno, la inseguridad legislativa del sector,... El precio de llenar el depósito del vehículo profesional (camión, furgoneta o tractor) o encender la calefacción depende de todo ello. Y de mercados cuyas condiciones y costes cambian cada día. Una vorágine de precios intradía y cálculos a corto plazo que convierten la compra de combustible en una inagotable y vertiginosa montaña rusa.

Y también en una oportunidad de negocio. Para aquellos que sean capaces de articular un mecanismo que ponga en contacto a consumidores de todo tipo con distribuidores, y establecer las reglas para fijar las mejores condiciones para unos y otros. Luis Tejados, emprendedor de Zaragoza con varios negocios de comercio electrónico en marcha, supo que el abaratamiento de costes de los servicios domésticos y empresariales en materia de energía era un filón a explotar. Muy complejo, y no siempre posible. De momento no en el convulso mercado de las tarifas eléctricas, ni en los intrincados recovecos del gas.

Pero sí en el no menos enorme mercado del gasóleo. Abaratar los costes para los consumidores y facilitar la competitividad de los distribuidores son las dos partes del negocio que ofrece subastaoil.com, un proyecto cuyo piloto ha puesto en marcha hace apenas un mes en León, aunque opera en todo el país.

«Somos de Zaragoza, pero elegimos León porque tiene un gran consumo de gasóleo, tanto para empresas como para particulares. Además es una ciudad abarcable, pero con un número importante de distribuidores. Eso implica que pueden conseguirse buenos precios en los pedidos. Hace frío y las calefacciones funcionan mucho tiempo, hay transportistas y polígonos industriales,...».

Su propuesta es pionera. Otra iniciativa agrupa a compradores particulares para abaratar costes con compras de mayor volumen, pero el mcanismo de subastaoil va más allá. «Nosotros vamos a las empresas y los grandes consumidores. Que además pueden comprobar el ahorro que consiguen, porque reciben un informe con todo el proceso de subasta y las pujas de los distribuidores».

Y eso pese a que los clientes (para el consumidor es gratis, la empresa negocia con los distribuidores) pueden ser desde un particular a una empresa de transporte o una gran comunidad. Eso sí, en el volumen de consumo está la diferencia del ahorro. Pero no sólo el tamaño importa. El baremo que establece el mediador cuenta también los plazos y la forma de pago, la fiabilidad del cliente, las necesidades del distribuidor,... Toda una escala de valores (económicos) que subastaoil valora matemáticamente y que se traducen en ahorro. Y eso, hablando de coste energético, es mucho decir.

El emprendedor de aragonés acaba de poner en marcha esta idea, pero su experiencia es amplia en las iniciativas de comercio electrónico, donde ya ha desarrollado varios proyectos.

En el caso de subastaoil ha contado con la colaboración de uno de sus socios habituales, que se está encargando de desarrollar la página web desde la que se realizan las operaciones. «Aún está en fase bastante beta, pero nos sirve para poner a andar el proyecto, comprobar las visitas y ver la acogida que tiene».

También cuenta ya con la zona privada, para las operaciones que se realizan con los distintos distribuidores.

Videochat múltiple en subasta

Los clientes pueden registrarse en subastaoil de tres maneras: como usuario particular (para pedidos de entre 300 y 500 litros), como administrador de fincas o como distribuidor. En el caso de grandes consumidores el precio de salida de la puja ya se abarata en gran medida.
La empresa contacta con los distribuidores de la zona y les proponen que entren en la subasta. A través de un link que envían a sus correos acceden a una página específica y a través de un videochat múltiple se realiza la subasta en tiempo real. Se parte de un precio de salida y las ofertas van bajando, hasta que se van plantando y el consumidor se queda con el precio más económico de los conseguidos.
Para fijar el precio de salida subastaoil realiza un scoring de cada consumidor, en el que tiene en cuenta desde los precios medios del gasóleo en cada zona (no son los mismos, factores como el transporte encarecen este producto), así como el tamaño del pedido, sus condiciones de pago,...
Todos esos factores establecen también un precio de salida distinto para cada cliente. En este caso el vencimiento de las facturas es un punto importante. La empresa en este caso actúa como intermediaria, pero también asesora para obtener el mejor precio según las condiciones de cada uno.
El mecanismo también permite a los distribuidores operar sus stocks, pujar más a la baja si han comprado a mejor precio en el mercado intradía, dar salida a alguna partida de la que quieran desprenderse,...
Desde subastaoil consideran que este mecanismo «tiene que dar mucho juego en España, porque se gasta mucho gasóleo, hay muchas ciudades con un gran consumo en calefacción, y también para otro tipo de consumidores, incluso pequeños, puede ser interesante aprovechar las ofertas que se presentan cada día en este tipo de mercados».

Author: Innova

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