Del premio a la crisis y a Bristol

SUSANA VERGARA PEDREIRA | León

Se sorprende de ser capaz de sorprenderse. Y eso que ella ha girado el volante varias veces y la vida, otras tantas. Coincidiendo con la crisis, decidió dar un cambio y se matriculó en Enfermería. Tenía ya la carrera de Biológicas y se había especializado en Nutrición y Dietética. Cuando acabó sus nuevos estudios, la situación en España no sólo no había mejorado sino que cada vez estaba peor, así que ni sus dos carreras, sus notas brillantes, el Premio Extraordinario Fin de Carrera, el máster ni hablar alemán e inglés le sirvieron para encontrar trabajo. Bueno, ésto sí.

Estela Fernández Álvarez colocó el mapa mundi delante de ella y analizó todas las opciones. «Como enfermeras estamos bastante solicitadas por nuestra buena formación, no sólo en Europa, también en todos los países de Asia. Finalmente y tras una larga valoración me decidí por el Reino Unido. Comencé a enviar currículum a las agencias que tramitan la contratación de personal sanitario en este país y a los pocos meses ya tenía trabajo», cuenta.

Y ahí está, en UK. Con un contrato permanente desde el primer momento. Trabaja como enfermera de quirófano en el Weston General Hospital, un hospital público en Weston-super-Mare, una pequeña ciudad a unos 30 kilómetros al suroeste de Bristol, en el canal que lleva ese nombre. 

«Es una ciudad bastante tranquilita pero tiene su encanto, casi un pueblo, dirían algunos… Yo me encuentro muy bien y para todo lo demás, shopping, vida social y cultural, Bristol está a 30 minutos en tren», explica.

Ha tenido que adaptarse a otro país, otro idioma y otra forma de trabajar pero se siente afortunada. No se plantea regresar a España. Tiene una explicación. «Sencillamente, no hay futuro», sentencia. «Creo que tendrán que pasar unos cuantos años para que España pueda ofrecerme, a nivel profesional, lo que ahora mismo tengo aquí. Aún así, no pierdo la esperanza», añade.

Le ha costado alejarse de su familia y sus amigos y le echa humor al asegurar que la tecnología «afortunadamente nos hace salvar la distancia aunque un abrazo o un beso no hay máquina que lo supla».

Tiene algunas otras cosas muy claras. Que «emigrar no es una opción como tratan de hacernos creer algunos, es una obligación», que «nuestro país necesita savia nueva, miradas frescas y sinceras», o que habrá que «darles una oportunidad y ver qué pasa» a otras alternativas.

Le encanta ser enfermera. «Ayudar a otros en momentos delicados o no tan delicados me hace feliz», dice. «Ser enfermera significa saber realizar unas técnicas con una gran dosis de humanidad pero además es ser psicóloga, formadora… Incluso es todo un arte, por ejemplo cuando hacemos una cura», cuenta con humor.
Le gustan las terapias alternativas, por eso quiere formarse para tratar a sus pacientes de manera «más holística». Aquí o en Bristol, están en buenas manos. Las de Estela Fernández.

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Author: Innova

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