E-solidaridad y voluntarios digitales

Mayores, inmigrantes, personas con discapacidad, pequeños empresarios decididos a dar un vuelco a su negocio o parados que tratan de reciclarse para conseguir un trabajo encuentran en estos e-violantarios el bastón para dar los primeros pasos por la Red.

Quizá una de las mejores formas de sacarle provecho al tiempo libre sea dedicándoselo a los demás sin esperar nada cambio. Ésta es la filosofía de vida de la mayoría de los e-voluntarios, una fórmula de compromiso social que gana adeptos en Castilla y León. Se encargan de enseñar a usar el correo electrónico, las redes sociales, el google Maps o los ‘smarphones’. Para ellos es suficiente la gratitud y la satisfacción que generar abrir con un ‘click’ un nuevo mundo de oportunidades.

En esta red está el leonés Jesús Gervolés, que se reconoce autodidacta en las nuevas tecnologías lo que no le ha impedido convertirse en voluntario digital. Asegura que no trabaja, ni estudia, por lo que tiene tiempo libre y necesita tener la «cabeza ocupada». Las clases en el Espacio CYL Digital de León le han permitido enseñar a personas mayores a usar el editor fotográfico Gimp, que permite hacer montajes o retoques.

Gervolés reconoce que ha tenido que pedir ayuda a los profesores del centro ya que en ocasiones es complicado debido al «salto generacional» que supone enseñar a personas mayores a utilizar un ordenador.
«A la gente que no sabe lo que es un ratón, un teclado… le gusta aprender a manejarlos, son muy agradecidos», reflexiona.

Saber y enseñar

También está en ese grupo otra leonesa, Mónica de la Viuda, de 22 años, que asegura que nunca se le pasó por la cabeza dedicarse a la enseñanza. Estudió Información y Documentación en la Universidad de León y no encontraba trabajo. Su madre le comentó la posibilidad de colaborar con el centro de su ciudad y no lo dudó.

«Pensé que me vendría bien para hablar en público y enfrentarme a las entrevistas de trabajo», dice.

Aunque Mónica ha encontrado un empleo, pretende seguir siendo una e-voluntaria. Ella se ha encargado de las sesiones sobre correo electrónico y el ‘Writer’.

«Tienes que repetir muchas veces y volver para atrás». «Tienes que tener mucha paciencia, pero al final es gratificante», concluye.

Siguiendo a la ONU

«Si nuestras esperanzas de conseguir un mundo mejor y más seguro para todos ha de ser algo más que un deseo, necesitaremos más que nunca la colaboración de los voluntarios», decía Kofi Annan. Sobre esta idea se ha puesto en marcha el Programa de Voluntariado Tecnológico CYL Digital, que pretende impulsar la e-solidaridad para potenciar el uso de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) y la inclusión social, laboral y cultural.

Esta iniciativa, promovida por la Consejería de Fomento y Medio Ambiente, surgió bajo el paraguas de la Estrategia para la Sociedad de la Información y del Conocimiento 2007-2013 (ERSDI) y de la mano de los centros CYL Digital en una tierra en la que las TIC (Tecnologías de la Comunicación y la Información) se enfrentan a barreras como el envejecimiento o la dispersión poblacional. Su objetivo es promover la autonomía de la ciudadanía fortaleciendo su identidad digital.

Para conseguir este fin, la Junta decidió que los espacios CYL Digital incrementaran el vínculo con el entorno y se abrieran a la sociedad. Para ello, revolucionó el modelo de gestión asumiendo su programación para darle un nuevo impulso. Una de las vías de conexión es el Programa de Voluntariado que permite a los ciudadanos que lo deseen compartir información, conocimientos, así como asesorar y apoyar a colectivos en su salto a las nuevas tecnologías.

Estos centros han dado prioridad desde entonces el tipo de actuaciones que llevan a cabo, orientándose al uso de las TIC por parte de pequeñas empresas. También han puesto el foco en los colectivos más alejados de la tecnología, como las personas mayores, discapacitadas o los inmigrantes.

El voluntariado tecnológico pretende añadir más fuerza a la estrategia de la Junta para acercar internet a la ciudadanía. Cualquier internauta mayor de edad puede participar en la iniciativa si tiene conocimientos medios de informática. En general, los 20 colaboradores digitales de Castilla y León son personas jóvenes, con formación media-alta, e interesados en apoyar a colectivos con riesgo de exclusión digital, tanto de forma presencial como virtual.

León dinámico

Los centros más dinámicos en este programa son los de León, Soria y Valladolid. «Funciona muy bien porque complementan otras actividades formativas encaminadas a la capacitación tecnológica», asegura la directora general de Telecomunicaciones, Susana García Dacal, al tiempo que destaca la satisfacción de los usuarios. La única compensación que reciben los voluntarios es la certificación de los cursos que imparten, así como el acceso a nueva formación y la posibilidad de realizar contactos profesionales y sociales.

 

Author: Innova

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