El estudioso de la falla

S. VERGARA PEDREIRA | LEÓN

Lo que estudia está en el centro del huracán. Y nunca mejor dicho, porque hablamos del tiempo, de las renovables y las no, de París y del cambio climático. Adrián Suárez González, que es Premio Extraordinario Fin de Carrera y premio Instituto Ciuden Fin de Máster, empezó por la energía y acabó atrapado por el carbón. O, como él, dice, se volvió más «minero» que «energético». Le sucedió mientras estudiaba la carrera en León, el grado en Ingeniería de la Energía, que terminó con una nota media de casi 9. Ahora se ha pasado a Minas, en Oviedo.

Allí estudia la aplicación de la técnica de prospección gravimétrica para la identificación de la falla de Ventaniella en áreas donde su traza no está bien definida por la presencia de material de cobertera. Traducido: Ventaniella es un descomunal valle sumergido que a menos de 15 kilómetros de la costa de Avilés, donde muere la ría, alcanza casi 5.000 metros de profundidad. Apenas a 200 metros de la ría comienza el vertiginoso descenso a las profundidades abisales, donde vive el calamar gigante que tan bien ilustró Julio Verne y corales blancos en una misteriosa oscuridad, aunque en realidad la falla nace tierra adentro, en el Puerto Ventana. Y está activa. De ahí la investigación.

No es la primera ‘roca’ a la que se enfrenta este leonés de apenas 23 años y un currículum brillante. En su trabajo de fin de grado analizó el potencial de las rocas caliza de la Formación Boñar, del cretácico superior, para el almacenamiento del CO2, un trabajo con una metodología muy costosa que no ha llegado a la profundidad, pues la inyección de este gas responsable del calentamiento terrestre se realiza a 800 metros.

Lamenta Adrián Suárez la escasa atención que se presta a la investigación aplicada, en lo que está él, y que en un país con pocos recursos naturales como España no potencie el sector industrial, dependa excesivamente de la buena marcha del turismo y el sector servicios, «que genera empleos precarios y muy influenciados por la estacionalidad» y en cambio «no fomente el cambio a una economía del conocimiento donde la tecnología y la innovación sean el elemento clave para nuestro desarrollo».

«Lo triste de la situación actual en España es que para la generación que cuenta con la mejor formación de las últimas décadas, la oportunidad de salir fuera del país se convierte con demasiada frecuencia en obligación», dice. Aunque Adrián Suárez tiene muy presente una frase que guía su vida: «Lo importante no es el destino sino el camino y todos aquellos que te han ayudado a recorrerlo».

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Adrián Suárez, premio Extraordinario de la Universidad de León. DL

Author: Innova

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