En el top ten de la investigación

MARÍA J. MUÑIZ | LEÓN

MIT Technology Review, la revista del Instituto Tecnológico de Massachusetts, es una de las más antiguas y prestigiosas de universo científico. Desde 1899 repasa las tendencias en innovación y es seguida por investigadores y financiadores de proyectos de todo el mundo. Este año ha centrado su interés en los científicos españoles, y ha elaborado la lista de los diez proyectos, desarrollados por investigadores menores de 35 años, que «han conseguido expresar un sólido trabajo científico en forma de proyecto empresarial innovador, encontrar la financiación adecuada y llegar al mercado». Una lista en la que ocupa un lugar destacado el investigador leonés Alberto Acedo, que junto a su socio Adrián Ferrero (que se encarga de la parte empresarial) han puesto en el mercado en poco más de un año AC Gen, una empresa que realiza test de ADN basados en la ultrasecuenciación genética para detectar mutaciones de genes relacionados con el cáncer.

Es el primer paso de un proyecto que trabaja ya para hospitales e institutos de investigacion punteros, pero apenas la punta del iceberg de la potencialidad de estos jóvenes emprendedores, que no se ven limitados ni por la ambición ni por el conocimiento científico o del negocio, sino por la financiación. España sigue siendo a día de hoy un espacio cerrado a la búsqueda de apoyo económico (tanto público como privado), y la apuesta de estos científicos por desarrollar todo su potencial en su tierra topa una y otra vez con las dificultades económicas, que no científicas, de situarse al más alto nivel de la investigación mundial.

Acedo acaba de regresar de Boston, donde ha dado a conocer el proyecto premiado; y asegura que «con aquellos recursos nosotros podríamos hacer lo mismo. Hemos visto en aquellas bioincubadoras equipos tecnológicos como los nuestros, y grupos de investigación que desarrollan proyectos muy similares a los nuestros. En España no estamos más retrasados, sólo necesitamos tener los recursos necesarios para llevar a la práctica nuestras investigaciones. Para innovar y desarrollar nuevos productos hace falta un poquito de fuerza que te impulse».

Aunque el reconocimiento le llega precisamente por lo alcanzado pese a su juventud, Acedo reconoce que a menudo, cuando ha ido a presentar su proyecto a potenciales inversores, le han mirado con cierto recelo por ser joven. «Este reconocimiento significa que aunque somos jóvenes sabemos hacer las cosas bien. Ponemos mucho esfuerzo en conseguirlo. Es importante porque esta distinción tiene impacto y nos aporta visibilidad, mucha gente aún no sabe lo que hacemos. Y también es un aliciente, viendo quiénes han sido distinguidos antes por MIT, y hasta dónde han conseguido llegar».

Porque estos premios han sido concedidos antes a visionarios como Mark Zuckerberg (Facebook), Sergey Brin (Google) o Konstantin Novoselov (Nobel de física). «Muchos de los galardonados dirigen hoy equipos de investigación en universidades punteras». Ahora AC Gen tiene un nuevo escaparate en el que mostrar no sólo los proyectos que ya tiene en marcha, sino aquellos en los que trabajan y para cuyo desarrollo necesitan apoyo financiero. Y también el apoyo institucional para poder contratar o colaborar con investigadores que ayuden a sus iniciativas. «Nos llegan muchas propuestas, sobre todo de las universidades de León y Salamanca. Y tenemos ideas. Pero no podemos ahogar la empresa endeudándonos más».
DI7P1F1

Un proyecto en continuo crecimiento

834

AC Gen inició su andadura hace poco más de un año con la puesta en el mercado de HC-Gen Test, un test basado en la ultrasecuenciación de ADN para detectar mutaciones de genes relacionados con cánceres hereditarios. «A partir de ahí nos han ido encargando estudios de hospitales y centros de investigación sobre otros asuntos, generalmente enfermedades raras de origen genético. Analizamos genes y mutaciones, generalmente a la carta, bajo demanda, porque suelen ser raros», comenta Alberto Acedo, director técnico de AC Gen.

Mientras la línea de investigación de enfermedades hereditarias sigue avanzando con el estudio cada vez de más pacientes, las investigaciones han pasado a otros ámbitos dentro de las tecnologías de ultrasecuenciación. «Nuestra tecnología sirve para humanos, pero en general para leer el ADN de todo ser vivo».

Varios grupos de investigación, fundamentalmente de la Comunidad, se han interesado por el trabajo de la empresa. Por ejemplo, en el estudio de los agentes infecciosos de los hospitales. «Nos han pedido hacer secuenciaciones completas de genomas de bacterias, para conocer sus debilidades, el nivel de resistencia a los antibióticos, los niveles de virulencia,... Ya hemos realizado estos trabajos, y pretendemos abrirlo como un servicio general de la empresa».

A mayores han secuenciado genomas víricos que afectan a la salud humana. Actualmente colaboran con el Instituto Carlos III y el Centro Nacional de la Gripe en el grupo centinela para secuenciar estos virus. «Es el salto hacia el nicho de la microbiología. En pocos días podemos obtener muchísima información para nuestros clientes, y eso es algo muy novedoso».

Un punto de partida para nuevas líneas de investigación ya en marcha, pero que necesitan apoyo económico y de personal para desarrollarse.

Author: Innova

Compartir esta noticia en