Informática solidaria

S.V.P. | LEÓN

Recuerda que no fue una elección vocacional y aún así es uno de los expedientes más brillantes de la Universidad de León, Premio HP Fin de Carrera al mejor proyecto del Observatorio Tecnológico, trabajo que hizo junto a sus compañeros Adrián Casimiro y Javier De Pedro, y Premio al mejor expediente en le Máster en Investigación Cibernética.
«No tenía muy claro qué estudiar y me decidí por informática basándome en que siempre me habían gustado los ordenadores. Sin embargo, la carrera me encantó y cada día que pasa me gusta más», dice Helia Estévez Fernández, ingeniera informática y máster en Investigación en Cibernética.

Tiene 24 años y trabajo en el Instituto de Automática y Fabricación como ayudante de investigación. Y sigue estudiando. Ahora doctorado.

Su primer proyecto fue una aplicación de encuestas con Vebor. Luego vinieron una aplicación con tecnología háptica que simula una operación de cataratas (ella hizo el modelado 3D de las herramientas y su integración en la aplicación), y el desarrollo y explotación de un lenguaje visual basado en la estructuración del conocimiento. Se llama Vebor y lo ha creado en la Universidad de León el doctor Ángel Alonso Álvarez.

El objetivo ahora de Helia Estévez es la realización de un generador de código fuente Java a partir de Vebor. «Un usuario, a través de una interfaz de Vebor, será capaz de crear programas informáticos en lenguaje Java sin necesidad de tener conocimientos de este lenguaje. Es un proyecto muy interesante, pues después podría extrapolarse a cualquier otro lenguaje de programación», explica Helia.

Prepara además una publicación sobre generación automática de código y otra en el campo de las ontologías.

Sabe que en informática, «todo cambia muy deprisa» pero no le preocupa. «Posiblemente lo que estudiemos hoy en la carrera dentro de unos años ya no existirá. Lo más importante que nos enseñan es a pensar como ingenieros y a solucionar problemas como tales, así aunque las herramientas cambien, nosotros seguiremos siendo aptos para el trabajo», asegura.

Critica los difícil que resulta conseguir financiación para los proyectos de investigación, lo que le gustaría seguir haciendo en el futuro. Eso, y compaginarlo con la docencia en la Universidad de León.

Estudia chino, francés e inglés. Sabe lo que quiere y no pierde el tiempo. Y lo encuentra para echar una mano en el Proyecto Socio educativo Alvar, en el que da apoyo a niños inmigrantes para ayudarles en su adaptación al sistema de estudio en el colegio. Un ejemplo.

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MARCIANO PÉREZ

Author: Innova

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