La letra, con ingenio entra

PILAR INFIESTA | León

¿Imaginas que en vez de una tabarra teórica sobre dónde nació, vivió y qué pensó Kant, el profesor te manda a la Cueva de la Sabiduría (la biblioteca del instituto) a buscar un pergamino (libro) que contenga algún texto filosófico, o que en lugar de tomar apuntes, te envíe al patio del centro a dar varias vueltas y saludar a tus compañeros de clase desde el Observatorio?.

Tener las ideas claras, razonar o traerte al ahora son enseñanzas filosóficas que calan mejor en los adolescentes sólo con cambiar el método de enseñanza. Mantener atentos y motivar a sus alumnos es el gran logro del profesor Marcos García, del instituto Padre Isla, que se atrevió, como él mismo reconoce, a «tirarse a la piscina» el curso pasado para ‘meter en cintura’ a un grupo especialmente complicado, con alumnos con déficit de atención, pocas o ninguna gana de acudir al instituto, mal comportamiento, falta de asistencia y puntualidad. Su receta, las nuevas tecnologías con un juego de rol basado en el Classcraft canadiense, que sirve de estructura a la que García ha dado contenido para adaptarlo al currículo docente. Como él mismo recuerda, «tenía un grupo de alumnos con fracaso escolar, indisciplina, faltas de asistencia... Nunca me había encontrado una clase tan complicada, con adolescentes que no querían acabar el instituto, que preferían haber entrado en FP, pero no tuvieron plaza o que acudían al centro porque les obligaban sus padres. Así que me lancé a la piscina y les propuse participar en un juego de rol de forma experimental para motivarles», explica.

El método, innovador en el aula, funcionó. En las dos primeras evaluaciones, sólo dos estudiantes habían aprobado la asignatura; en la tercera, en que se implantó el Classcraft adaptado a enseñar desde el Mito de la Caverna a los empiristas, la lógica y el pensamiento, docena y media de escolares superaron la barrrera. «El cambio fue espectacular, todos los alumnos empezaron a ir a clase, todos los días, incluso los que habían abandonado y dado por perdido el curso. Y acudían por cooperar, porque estaban divididos en grupos de 4-5 y no querían hacer perder puntos a su equipo», indica. Incluso el ‘mal rollo’ que existía y que les llevó a comienzos de curso a gritarse entre ellos, se limó.

El juego los hizo reaccionar «al sentirse arropados por el equipo, que les permitió sacar lo mejor de sí mismos», explica. Las caras de perro, la tensión que había al llegar a clase, también agotadora para el profesor al tener que poner a raya a 20 de los 25 estudiantes para que los únicos cinco interesados en la asignatura pudieran seguir sus explicaciones, fue desapareciendo. ¿Y cuál fue la motivación? Algo tan viejo como el mundo, conseguir más puntos que los otros. Para ello cada jugador firma un Pacto del Héroe, por el que se compromete a colaborar y a respetar, en caso de duda, la última palabra del jefe (el Master), que es el profesor. Luego se convierte en guerrero, curandero o mago, gracias a la realidad virtual y adquiere poderes. «Empieza tu rol y debes ir avanzando al superar pruebas que te dan monedas», matiza.

En clase, el juego siempre comienza con la figura del águila, que marca el denominado Evento del Día. Se trata de un conjunto de 60 tareas diferentes diseñadas por García. Al pulsar el tablero de juego, el ordenador selecciona una de forma aleatoria y también determina al azar el jugador encargado de realizar la tarea. La hora más emocionante es cuando se aprieta el pulsador y al lado de la fotografía del personaje virtual que representa a cada estudiante aparece que ha ganado, por ejemplo, 50 monedas de oro, por haber presentado muy bien una tarea anterior. No realizarlas resta puntos y efectuarla de forma corriente, aporta ganancias, pero no las máximas.

Otro recurso dentro del juego de rol es la denominada Clase Invertida en la que acceden a poder ver videos si superan la clave de una pregunta. Pueden acudir al buscador Goggle para resolver problemas y rastrear información, o a la nube para los resúmenes de conceptos. «El juego de rol, lo bueno que tiene como herramienta didáctica, es que una vez que te ha descolocado y esperabas una clase de Filosofía peñazo, pero en su lugar te he pedido que bajes al patio y saludar, te he relajado y yo aprovecho para meter ‘mi cuña publicitaria’ que es materia del temario. Aprenden sin notarlo y, además, se genera un ambiente en clase de atención y participación que no he conocido con otros métodos», reconoce. Además, todos los días en la clase los jugadores deben decir «hoy he pensado qué» respecto a los contenidos del día anterior. Marcos García es la prueba de que lo imposible puede convertirse en posible con la varita mágica de la tecnología. Que adolescentes que ‘pasan’ de hincar los codos pueden motivarse con la Filosofía, una materia vital para abrir los ojos a los estudian tes y enfocarles hacia un futuro en que sepan fundamentar sus opiniones.

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Marcos García. MARCIANO PÉREZ

■ Pacto del Héroe
El juego de rol ideado por el profesor Marcos García mejoró las notas y el comportamiento de los alumnos. El temario se envuelve en la dinámica del juego y cala, al ser más ameno. Antes de convertirse en personajes virtuales, los estudiantes deben firmar el Pacto del Héroe para respetar, en caso de duda, que la última palabra la tiene siempre el Master (profesor).

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■ Evento del día
Llegar a motivar a los adolescentes y hacerles filosofar es el gran logro de este maestro, que inicia el juego de rol en clase con el Evento del Día, un conjunto de 60 tareas que se eligen aleatoriamente, al igual que el estudiante que la efectuará. Da puntos y puede ser desde cantar una canción a contar un chiste filosófico o buscar algo en la Biblioteca.

■ Clase Invertida
Consiste en llevar material para trabajar en casa y dedicar la hora de clase a resolver tareas. Con el juego de rol ganan puntos de vida, que pesan un 50% en la nota final. El Classcraft adaptado se aplicó con éxito el último trimestre del curso pasado por primera vez en el instituto Padre Isla, y repitió este curso como experiencia positiva.

Author: Innova

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