Llegan las consolas… para perros

DANIEL GALILEA | Madrid

La intención del dispositivo CleverPet (mascota inteligente), es que los perros permanezcan entretenidos mientras sus dueños se encuentran fuera de casa y, para ello, les hacen jugar con una solución al estilo del juego electrónico ‘Simon’, que además saca lo mejor de su inteligencia, según el portal tecnológico Engadget.

La primera vez que se le muestra el aparato al perro, el can sólo tiene que pulsar una de las tres teclas para recibir un premio alimenticio. La segunda, el juego requerirá que presione solo el botón luminoso. A partir de la tercera, el tema se complica y se van planteando al animal ‘puzles’ cada vez más complejos para que obtenga su ansiado bocado.

Así se anuncia el lanzamiento de una campaña de financiación colectiva en la plataforma en línea Kickstarter para recaudar 100.000 dólares y poner en marcha el proyecto CleverPet, que fue rápidamente bienvenido y patrocinado por los propietarios estadounidenses de mascotas. En un mes, el aspirante al doctorado en Ciencias Cognitivas, Leo Trottier, y el doctor en Neurociencias, Dan Knudsen, recaudaron casi el doble de lo previsto y pusieron en marcha su proyecto (http://getcleverpet.com/) en San Diego (California, EEUU).

Esta consola de juegos mentales caninos, «permite a los propietarios de una mascota que se sientan mejor al dejarla sola en su casa y le da al animal doméstico algo que hacer para las muchas horas que, de otra manera, pasarían de forma aburrida y solitaria» señala Leo Trottier, inventor de CleverPet y cofundador de la empresa que desarrolla este sistema.

Según Trottier y Knudsen, Cleverpet es un dispositivo que alimenta, entretiene y educa a un perro de forma automática, mediante juegos y que puede conectarse a Internet mediante wifi, permitiendo al propietario seguir las interacciones de su mascota con este aparato en tiempo real y crear otras nuevas, por medio de una aplicación para su teléfono móvil y una página web.

«Así, el perro está ocupado, y en consecuencia feliz, con lo que no tiene tiempo para incurrir en comportamientos negativos o destructivos y no sufre de ansiedad por la separación de su dueño», explican los inventores de la consola. Según Trottier y Knudsen, este sistema utiliza una serie de programas informáticos y datos matemáticos, basados en el estudio del comportamiento animal y se enfocan en recompensar al perro cuando el animal se entera de algo nuevo.

El dispositivo tiene tres almohadillas sensibles al tacto, que se encienden de manera interactiva y han sido diseñadas para la nariz o la pata del can, que obtiene alimentos cuando las pulsa.

«El software del dispositivo se adapta constantemente a la evolución de la mascota, es decir que cuando en animal ha resuelto unos juegos determinados aumenta el grado de dificultad de los siguientes, para proseguir su entrenamiento y estimular su inteligencia», de acuerdo a los creadores de Cleverpet.

«Por la mañana y antes de salir a trabajar o estudiar, en vez de poner la comida del perro en su plato habitual, se le puede dejar activado este verdadero tazón inteligente para que, a lo largo del día, reciba su comida a cambio de resolver unos ‘puzles’ diseñados especialmente para animales domésticos», indican los inventores.

«El dispositivo es capaz de alimentar a la mascota poco a poco, dándole unos trozos de alimento seco cada vez. También transforma por completo la experiencia del animal de estar solo en casa y posibilita a su dueño realizar un seguimiento a distancia de cuando el perro juega y come», explican Trottier y Knudsen.

«El dispositivo se comunica con la mascota emitiendo una señal sonora, el animal le responde acercándose, la consola le plantea un juego y el perro aumenta su inteligencia al resolverlo», explican Leo Trottier y Dan Knudsen.
Según sus creadores, este sistema permite programar diversos tipos de sonidos denominados clicker, squeaker, tone y otros, todos de frecuencias que están por debajo de la capacidad auditiva del oído humano, por lo que solo los escucha el animal y permite un funcionamiento silencioso del dispositivo.

«El sistema plantea al animal desafíos de una creciente dificultad», explican estos emprendedores de San Diego.
En una primera etapa el perro recibe comida de forma ocasional sin tener que oprimir ninguna almohadilla, y en una segunda fase recibe su alimento al tocar cualquiera de las tres teclas.

En la tercera etapa solo obtiene comida al pulsar la tecla correcta, es decir la que emite una señal luminosa de un determinado color, y en una cuarta fase, el perro recibe su comida al resolver un rompecabezas, es decir al pulsar las teclas luminosas en una secuencia determinada, sugerida por el orden en que se encienden las teclas, adoptando unos colores determinados.

En la cuarta etapa, por ejemplo, las tres teclas luminosas se encienden adoptando simultáneamente el mismo color y el perro obtiene su alimento al pulsar cualquier de las almohadilla de cualquiera de los colores previamente establecidos.

En otro de los siguientes puzles de la cuarta fase, se encienden las tres teclas al mismo tiempo pero una de las luces aparece de un color diferente al de las otras, y esa es la que debe pulsar el animal para obtener su alimento.

De este modo el perro tendrá una gran variedad de juegos interactivos para probar, cuyos niveles se van adaptando en tiempo real al rendimiento de su mascota, de modo que un juego nunca sea demasiado fácil o difícil en exceso para el animal.

«La mejor parte es que todo esto sucede mientras uno está fuera de la casa y, en lugar de esperar ansiosamente a que sus dueños regresen, el perro está ocupado jugando, aprendiendo y comiendo, poco a poco, en el transcurso del día», dicen sus inventores.

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Author: Innova

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