Los nuevos puentes jardín

DANIEL GALILEA | Madrid

Eco-puentes, puentes parque, puentes jardín, jardines flotantes, viaductos verdes... Son los apelativos de las últimas versiones de una de las construcciones emblemáticas de la arquitectura y la ingeniería que ahora sirven para cruzar cursos de agua, caminos, vías férreas, abismos y accidentes geográficos y conforman una pasarela entre el medioambiente y los ciudadanos.

Uno de los nuevos puentes que bullirán de vida vegetal y que contribuirán a que en las ciudades el color verde gane espacio al gris y a que el aire puro reemplace al ‘esmog’ está en Barcelona. Es el puente de Sarajevo, cuyo proyecto de mejora y reforma desarrolla el estudio BCQ (http://bcq.es/) y está previsto que esté operativo a finales de 2015.

Este espacio urbano para peatones y vehículos, situado sobre la avenida Meridiana de la
ciudad condal, también se convertirá en una puerta vegetal de entrada a la ciudad por medio de sus nuevos jardines vegetales y pérgolas.

El nuevo puente será autosuficiente en energía, al obtenerla a través de unos paneles solares que generarán la electricidad consumida por su nueva iluminación, la cual será exclusivamente de tipo led, y estará dotado de un nuevo pavimento fosforescente con capacidad de absorber contaminantes, según BCQ.

Para los responsables de este estudio de arquitectura, la reforma del Sarajevo, que suponen obras en 1.330 metros cuadrados, mejorará la interacción entre caminantes y vehículos, lo convertirá en un punto de encuentro y encaje entre los dos barrios de La Trinitat y dotará a ese espacio de zonas porticadas con vegetación, modificando la imagen del puente y singularizándola.

Se reformará para que sea un espacio de estancia y no sólo vial, para lo cual contará con un muro vegetal que mejorará la calidad del paisaje urbano y pérgolas con enredaderas que, junto con un nuevo mobiliario, generarán áreas para que la gente permanezca allí y pasee.

Su alumbrado con led, bajará el consumo eléctrico y favorecerá el ahorro energético, y sus pavimentos absorberán los óxidos de nitrógeno y los transforman en sustancias inocuas para el medio ambiente, reduciendo la concentración de contaminantes gaseosos. Los adoquines del suelo también incorporarán el sistema ‘glow stone’, que se añade al pavimento y que lo convierte en una fuente de luz ambiente, no dependiente de fuentes eléctricas, no tóxica y que contribuye a reducir la contaminación luminosa, según BCQ.

Jardín colgante en el Támesis

En el Reino Unido, el consorcio Garden Bridge Trust, GBT (www.gardenbridge.london) impulsa el proyecto de un jardín flotante sobre el río Támesis, cuya construcción está prevista que se inicie en 2016.

El ‘Garden Bridge’ (puente jardín) será una nueva pasarela de 366 metros de largo que se extenderá a través del río londinense, desde la parte superior de la estación de Metro Temple, en la zona de Northbank, hasta el área de South Bank.

El puente tendrá un amplio jardín con gran cantidad de plantas, árboles y arbustos del Reino Unido, Europa del Norte y otras partes del mundo, atravesado por senderos, que crearán una nueva ruta peatonal, gratuita y abierta a todo el público, desde las 6 de la mañana hasta la medianoche.

Según GBT este puente-jardín no sólo proporcionará un corredor verde entre las áreas de biodiversidad existente en las orillas norte y sur del río, sino además un rico hábitat de 2.300 m² de terreno sembrado, que enriquecerá ecológicamente la zona, con 270 árboles, 2.000 arbustos, plantas y enredaderas, más de 22.000 especies perennes, helechos y hierbas y 64.000 bulbos.

«El jardín propiamente dicho se compondrá de varios espacios. Su extremo sur tendrá plantas como el sauce, el abedul, el aliso, el geranio o las violetas, mientras que su extremo norte estará sembrado con jardinería ornamental: glicinas, magnolias, rosas, lirios y ‘summer snowflake’ (copos de nieve de verano), y vegetales allium, el género de cebollas, ajos y puerros», indican desde GBT.

«Lo significativo de este proyecto es el cambio de uso del puente: de los vehículos a los ciudadanos. La utilización de vegetación es una de las consecuencias de este cambio», explica el arquitecto Toni Casamor, autor del proyecto de reforma del puente de Sarajevo, junto con David Baena, Manel Peribáñez y Maria Taltavull.

«El uso de plantas y de hormigón fotocatalítico, que absorbe CO2, tiene un efecto regenerador del aire, mientras que la iluminación de led, sumada a la generación de la propia energía que se consume, ayudará a reducir la demanda sobre los sistemas de captación de energía que, por lo general, tienen efectos nocivos sobre el medio ambiente», según este arquitecto de BCQ.

«El puente Sarajevo fue concebido y construido para vehículos en el que los ciudadanos podían también pasar casi ocasionalmente. Esta remodelación implicará que pase a ser un puente peatonal y que sean los vehículos los que puedan pasar de forma ocasional», explica Casamor.

Este puente unirá dos barrios de la ciudad y su espacio podrá convertirse en un auténtico punto de encuentro, en común entre las dos poblaciones, de acuerdo a este profesional.
«Todos los puentes de una cierta antigüedad eran lugares de relación, espacios para el comercio, incluso para la vivienda.

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El puente-jardín diseñado para Londres, con miles de árboles y plantas. THE GARDEN BRIDGE TRUST

Author: Innova

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