Nuevos ‘patrones’ para el juego

PILAR INFIESTA | León

Los aficionados al baloncesto saben que hasta hace tres años Stephen Curry era prácticamente un desconocido. ¿Qué cambio para que este jugador estadounidense dejara con la boca abierta a los protagonistas de la NBA con sus triples de hasta 20 metros? Al parecer, fue obra de un analista táctico, que le hizo entrenar los tiros desde fuera del área, porque le costaba más adentrarse debajo del aro. El resultado: hasta 37 puntos por partido al explotar un talento natural que aún no había salido a la superficie. Los analistas, esos desmenuzadores de los partidos, de las jugadas individuales y colectivas, del equipo propio y de los rivales, se han convertido en piezas imprescindibles para mejorar el rendimiento deportivo. Analizan todo, hasta el más mínimo detalle, porque un despiste o una insignificancia, hace perder o ganar un partido. Su criterio, cada vez más valorado, se apoya en el desglose de las grabaciones desde varios ángulos de los partidos y de la secuencia de encuentros disputados incluso de la última década, para extraer los patrones de juego y mejorar aplicando las conclusiones en los entrenamientos. En la facultad de Ciencias de la Actividad Física y el Deporte de León (Inef), tres pioneros (Alejandro Vaquera, Juan Carlos Morante y Vicente García), han creado la Unidad de Análisis del Rendimiento Táctico, focalizado en deportes de equipo. Armados de softwares, ordenadores, tablets y punteros han puesto en marcha un master en Entrenamiento y Rendimiento Deportivo que forma a estos nuevos profesionales y que se ha convertido en el de mayor aceptación de la Universidad leonesa, con el 100% de las 30 plazas cubiertas y el doble de solicitudes.

Según explican, «lo que antes se hacía con papel y bolígrafo, ahora se realiza con mayor precisión gracias a programas de ordenador y grabaciones multicámara». Los analistas han cobrado tanto protagonismo que tenistas, equipos de fútbol o baloncesto de alto nivel han incorporado más de uno a sus cuadros técnicos, junto al director, el asistente y el preparador físico. «Buscan los puntos fuertes y débiles de un jugador para ver su evolución. El objetivo es identificarlos para poder trabajar más unos aspectos que otros en los entrenamientos. Por ejemplo, si se observa que el jugador se va un 70% de las ocasiones a la derecha y el 30% a la izquierda, habrá que trabajar el equilibrio de bandas para que no sea tan previsible para sus rivales», indica Morante, profesor de Nuevas Tecnologías aplicadas al Deporte con 30 años de experiencia.

¿Pero qué descubre el analista? Entre otras cuestiones, que hay futbolistas que se motivan más con el marcador en contra, otros a favor, que el equipo abusa de los balones en punta, que les cuesta conservar el esférico...Toda una radiografía que permite volcarse en corregir los posibles errores de posicionamiento, toque o preparación física. «El trabajo del analista es como el iceberg, está bajo la superficie, pero es enorme, no sólo por desgranar las jugadas y decenas de datos, sino por filtrarlos en busca de medidas concretas para hacer mejorar al equipo y a los jugadores», aclara el profesor de baloncesto y responsable de la formación de los árbitros de la Federación Internacional, Alejandro Vaquera.

Los impulsores del master consideran que la labor del analista «no la pueden hacer las máquinas, que sí graban, reproducen y aportan datos. Son como los artesanos, su talento en ese bosque de datos y cifras, su cualificación a la hora de efectuar el análisis, es la que va a aportar la eficacia a sus consejos», matiza. El análisis cristaliza en un informe multimedia no escrito, que se basa en imágenes y video digital. «Es incontestable, si un jugador está mal posicionado, en un feed back queda claro. No es la palabra del analista diciendo yo creo...»; afirma Morante. Los tres destacan también que la transferencia del conocimiento es «grandísima, porque no se analiza el sexo de los ángeles, sino algo concreto. Esto sale bien, reforcémoslo, aquello está mal, corrijámoslo». Para el master han desarrollado, además, un software específico como herramienta global integral y de sencillo manejo.

Los analistas tácticos son los ojos críticos del Cuerpo Técnico. El analista debe desglosar desde la acción más elemental hasta todo el juego, con el objetivo de facilitar un trabajo posterior para el director técnico ya que le aportan toda la información audiovisual del equipo rival y propio para corregir los puntos débiles del equipo y aumentar las fortalezas, tanto a nivel global (enfocado el análisis al modelo de juego), como a nivel individual. Como todo evoluciona rápido, tienen que estar atentos a nuevos softwares y aparatos tecnológicos que agilicen el trabajo; ser perseverantes; puntuales a la hora de entregar los informes; e innovadores, además de encontrar las causas del problema para mejorar y seguir progresando en busca del éxito. En los últimos años la labor del analista táctico va cobrando un valor importante. El entrenador actual tiene que estar en continuo estado de aprendizaje y mejora, y una de las vías de progreso se sitúa en el análisis del equipo propio y rival para mejorar en el trabajo semanal y estar mejor preparado en la competición. Hoy por hoy, un entrenador no llega por sí solo. Necesita rodearse de un grupo de trabajo que sea capaz de complementarse bien entre sí, y a partir de eso, entender que él es solo la cara visible del proyecto y que detrás existe toda una estructura que lo mantiene firme y le da mayor seriedad a su trabajo. Hoy te mostraré las que para mí son las claves a la hora de hacer un análisis, así como también 5 características o cualidades que debe poseer todo «Match Analyst». Por supuesto que existen más, pero a mi parecer, éstas son las más importantes a tener en cuenta. Si te gustaría añadir algo, házmelo saber. «No se trata solamente de anotar números y estadísticas: Para eso están los softwares. Es necesario también tener en cuenta aspectos técnico-tácticos de cada jugador, qué principios, sub-principios y sub-sub-principios maneja el equipo que estamos estudiando, y lograr deducir a partir de ciertas tendencias y del sistema de juego que utilizan, cuáles serán sus movimientos a futuro, con la consigna de reducir su imprevisibilidad», apunta García, profesor de voléibol. Cada fase del juego tiene determinadas características que se deberán analizar (fase ofensiva, fase defensiva, transiciones...), y dentro de cada fase del modelo de juego, un conjunto de principios a tener en cuenta (ataque combinativo, defensa en zona, etc...). Dividirlas es la manera más fácil de hacerlo. Si bien un seguimiento constante del rival hace un análisis más completo, deberá evaluar qué información es necesaria y qué resulta irrelevante. Lo mejor es analizar los últimos 3-5 partidos para alcanzar un conocimiento más fresco del rival y el desarrollo que ha tenido el equipo desde entonces. También es importante tener un conocimiento global de los jugadores: estado anímico, ejercicios que desarrollan, progresión... y firmar informes detallados para entregarle al entrenador. Cámara, plantillas y un editor de videos hacen más sencilla la tarea. «El análisis táctico moldea el talento, pero tiene que haber talento.», reconocen.

Juan Carlos Morante, Vicente García y Alejandro Vaquera son los impulsores del master universitario en Entrenamiento y Rendimiento Deportivo que se imparte en el Inef. RAMIRO
■ Dos cualidades del analista táctico
Debe ser interdisciplinario. No solo de habilidades técnicas puede vivir un analista; debe ser capaz de dominar herramientas informáticas y sistemas de edición de vídeo, que es lo que permite un salto de calidad en el sector. No es casualidad, que los cursos se centren en este aspecto. También debe tener personalidad.

SEGUNDA DIVISIÓN B: CULTURAL - CAUDAL (3-1)

■ La objetividad

El analista debe de ser capaz de evaluar de manera objetiva a los equipos que no le caigan muy bien y si la situación lo requiere, decir la verdad al entrenador si cree que la elección que se está produciendo es errónea o imprudente. La diplomacia es otro pilar.

 

■ Un master con salida profesional
El master universitario en Entrenamiento y Rendimiento Deportivo, que se imparte por primera vez desde septiembre de 2016 en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte habilita como analista táctico, profesionales muy demandados.

Author: Innova

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