Siempre hay tiempo

S. VERGARA PEDREIRA | LEÓN

Aprendió mucho de lo que sabe de su madre, «la mejor economista que conozco», dice. Seis hijos, un sólo sueldo como ingreso y llegaba a final de mes. «Eso sí que es gestión de ingresos. Montoro debería contratarla como asesora», sonríe.

Joaquín Vidales Colinas ha tenido que hacer, como ella, muchos números. El segundo de seis hermanos de «una familia humilde», dejó los estudios y se puso a trabajar para no ser una carga para sus padres. Hizo un poco de todo, embotellador en Vile, peón de la construcción, trabajador en el matadero, en Continente... Aprobó la oposiciones a Correos y marchó trasladado a Tenerife. Luego, de regreso a León, casado y padre de una hija, volvió a matricularse.

Es uno de los expedientes brillantes de la Universidad de León, un alumno notable de Economía. Hace un par de años ha aprobado el examen para el cuerpo de Gestión Postal.

Estudia Francés, quiere hacer un máster y seguir promocionando en Correos. «Me encanta poder desarrollar una labor de atención al ciudadano en sus demandas y necesidades a pesar de la mala imagen que se transmite del empleado público a la sociedad, pero los que nos conocen a los funcionarios y tratan con nosotros todos los días nos valoran como profesionales», apunta.

Tiene, además, otros objetivos. «Me hubiera gustado, que no lo descarto, cualquier empleo que tenga que ver con el desarrollo de políticas económicas que mejoren el bienestar de las personas y tengan una repercusión directa en la sociedad mejorando su calidad de vida».

Se siente orgulloso de su familia, de su padre, un trabajador nato, de su madre, ya quedó dicho, y de sus hermanos, cuatro de ellos con carreras superiores que hicieron, como él, ya trabajando.

No le preocupa su futuro pero sí el de los demás. «La crisis ha servido para crear un gran desequilibrio social, los ricos son cada vez más ricos y los pobre mas pobres, y las expectativas de los jóvenes, la mayoría, son muy negras.

Pero bueno, con lucha y sacrificio todo se consigue. Si yo he podido, puede cualquiera hacerse con un futuro, pero para eso: trabajo, trabajo, trabajo…». Y en eso está este leonés por los cuatro costados, nieto, hijo y padre de leoneses que quiere que sus nietos también lo sean. Con permiso de la crisis.

DI9P7F1-214ec2d6

Author: Innova

Compartir esta noticia en